14 de julio de 2007

El enfado de la empusa

El otro día, poniendo a una empusa para posar, esta se enfadó, y no veáis de que manera, la lucha era desigual, pero no se amilanó por ello y me lanzó unos cuantos ataques al dedo, claro que me hieron cosquillas, pero resulta curioso el genio que llegan a tener.



Lo más espectacular es la forma que adoptan para aparentar ser más grandes y amenazadoras. Abren las pinzas como si de una postura de arte marcial se tratase y las alas y elitros los despliegan hacia los lados para aparentar un cuerpo más voluminoso. además, hechan el cuerpo hacia atrás y la cabeza hacia adelante como si hiciesen una reverencia a su adversario. Esto lo acompañan con movimientos de balanceo lateral de un lado a otro, que provoca fricción en las alas produciendo un sonido un tanto peculiar. Cuando lanzan el ataque, no da tiempo a huir, pues son rapidísimas y fijan las garras de sus patas delanteras sobre el objetivo y solo tras un rato lo sueltan.


Agresivas 100 por 100, estas criaturas no en vano ostentan uno de los puestos de grandes depredadores en el mundo de los insectos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Siempre se aprende algo, ¿así que pones a los insectos a posar?, ya quisiera hacer yo eso con los pájaros, la empusa se enfadará, pero los pájaros salen volando y no se paran hasta que están bien lejos.
Un saludo.

Antonio J. Muñoz dijo...

jajajaja... con los insectos es muy distinto, la cosa es saber que insectos se entregan. Las mantis, por lo general te dejan hacer y además hacen unos poses espectaculares pues mantienen la posición sin moverse. Pero a veces salen volando y entonces, no hay nada que hacer. Otros insectos no te brindan esa oportunidad, pero a veces, logras quedarte junto a ellos a menos de 10 cm y es espectacular. Los pájaros es una asignatura pendiente, tengo que probar algún día. Un saludo.