16 de julio de 2007

Rhynocoris erythropus

Yo lo he bautizado como "el chinche asesino". Se trata de un cazador poco convencional, pues se pone en las flores para intentar capturar a los dípteros, coleópteros o himenópteros que allí van a libar.

Acechan a sus presas y tienen una trompa aguijón que prolongan hacia afuera cuando detectan a una víctima.

Cuando la tienen a tiro la pinchan con su pincho que se prolonga desde el extremo de su fina cabeza.


tienen la capacidad de volar y son muy tímidos, suelen esconderse bajo las flores donde acechan, cuando se sienten amenazados, prefieren hacer esto antes que volar.

3 comentarios:

abedugu dijo...

Buena serie de fotos, supongo que conseguir algo así lleva mucho tiempo y paciencia.

Antonio J. Muñoz dijo...

Realmente, si das con el momento adecuado no lleva mucho tiempo, pero si que hay que tener paciencia. En este caso, llevaba una banquetita, encontré una planta en la que había bastante movimiento así que me senté y sin moverme, al cabo de unos minutos, todos sus ocupantes volvieron a la rutina. En este caso, el chinche tenía hambre y le dió a la caza es muy curioso y gratificante captar estos momentos, no así, para la víctima.

Un saludo.

Erna Ehlert dijo...

Asombrosas estas fotos.

Acabo de toparme con tu pagina buscando un bicho que no puedo identificar.
Me gusta tu blog y después de los deberes te volveré a visitar.