1 de octubre de 2007

Un mosaico perfecto

Una de las cosas que más me maravilla de la naturaleza es la perfección y el cuidado detalle y acabado de sus formas. Sólo imaginar la complejidad que encierran me provoca una admiración indescriptible. el poder observar esa complejidad en las cosas pequeñas, es simplemente abrumador. A veces se traduce en una belleza que roza lo artístico.






Es el caso de las alas de las mariposas, recubiertas de escamas, minúsculas, miles de ellas, que puestas en un orden determinado describen unos mosáicos de una belleza única y que cumplen con diversos fines. Por lo general, sus llamativos colores y formas, alertan a sus depredadores de su peligrosidad (si son venenosas) o bien, desplegadas convenientemente, sus dibujos pueden desconcertar o asustar a sus depredadores.






Es sorprendente ver cómo esas escamas, dispuestas en forma de tejas, se mantienen en su lugar a pesar del aleteo de la mariposa, pues ante el más mínimo roce se desprende.

1 comentario:

Anónimo dijo...

La naturaleza nos proporciona verdaderas obras de arte y en este caso tú supiste captarla de forma que se ven a la perfección esas escamas de colores.