20 de enero de 2009

Ojos bonitos

Una de las cosas que más me fascina, es el gran detalle y la belleza que alcanzan determinados detalles de los insectos. En este caso, se trata de la hormiga león, un neuróptero, que en su fase de ninfa, es de lo más feo que se pueda uno imaginar. Cuando realiza la metamorfosis, guarda gran parecido con una libélula, pero hasta aquí, nada extraordinario.
Tenemos que acercarnos y fijarnos más en detalle, para darnos cuenta del color de los ojos, la belleza de esos colores esmeralda, esas aguas y destellos que producen según incide la luz sobre ellos.

Cuanto más nos aproximemos, más detalles captamos, hasta el extremo de que la perfección en sus acabados y la funcionalidad de todas y cada una de sus partes, están perféctamente adaptadas y preparadas para asegurar la supervivencia y el desempeño de todas sus funciones vitales.



Los neurópteros, en estado adulto, son en su mayoría de hábitos nocturnos, siendo capaces de volar en condiciones de luz escasa, quizá por eso, el diseño de sus ojos, le permita ver con tan poca luz y poder así realizar sus actividades con nocturnidad y quien sabe si con alevosía

3 comentarios:

Leodegundia dijo...

Sigo opinando que la naturaleza no deja de sorprendernos una y otra vez, ¡que ojos más extraordinarios tiene este bichín!.

Saudade dijo...

Hola, oye que buenas fotos, ¿con qué cámara las estás tomando? ¿Qué macros usas?

nfer dijo...

Un grato placer encontrar este blog, ya lo tengo en "marcadores".

Voy a decir algo poco original ¿qué cámara o cámaras usas? :p

(ya alguien lo preguntó antes)

Estás en tu derecho de no decirlo, pues la calidad no sólo pasa por la máquina sino por saber ver, como nos muestra
Leodegundia (¡Gracias, chica!)