Mostrando entradas con la etiqueta ARTROPODOS - MANTIDOS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ARTROPODOS - MANTIDOS. Mostrar todas las entradas

6 de octubre de 2008

Predicando y con el mazo dando.

A pesar de su nombre popular, "Santa Teresa", no se trata precisamente de que esta maravillosa criatura sea precisamente "santa", pues tienen una mala leche de las que pocos bichos pueden hacer gala.La postura defensiva de la mantis religiosa es levantando el abdomen y abriendo las alas, las cuales frotan y emiten un ruido como si fuese el silvido de una culebra, además, ponen sus patas delanteras prensiles abiertas mostrando los dibujos de su cara interior y giran la cabeza hacia el origen de la amenaza. Se balancean y si la amenaza entra dentro de su radio de acción, lanzará un ataque fulminante que no dará tiempo a evitar, quedando capturado entre sus garras. A mí me pilló el dedo varias veces y en alguna intentó además morder. Menos mal que no son de mi estatura, que si no, ahora sería pasto de su voraz apetito...

20 de enero de 2008

Ameles Assoi

Sin más preámbulos, no hay mejor manera de volver que con un nuevo artículo, y se trata de una de mis nuevas capturas y como en los últimos meses la temática ha estado centrada en los mántidos, os presento a una nueva, la ameles assoi.


Fijáos en los ojos, sus celdillas forman hexagonos perfectos.



Se trata de una pequeña mantis, que habita la hierba baja y que es muy fácil de confundir con un saltamontes, pues son alargadas y muy ágiles, tienen unos potentes cuartos traseros que le permiten dar largos saltitos como los saltamontes y en estado adulto, cuando tienen desarrolladas sus alas, lo combinan con vuelos, que a veces pueden ser bastante largos.



A pesar de su reducido tamaño, es muy voraz y no duda un instante en abalanzarse sobre sus presas, a veces superiores en tamaño.

1 de octubre de 2007

Sphodromantis viridis

Estas magníficas mantis, son originarias de África y están presentes en la Península Ibérica.



Esta especie es una de las más grandes que he encontrado este verano, aproximádamente entre 8 y 9 centímetros. el ejemplar de la foto es una hembra. A pesar de su nombre científico, "viridis", que significa "verde", también presentan el color de la mantis de la foto. un claro distintivo de esta especie es la mancha blanca que presenta en el lateral de las alas, los machos también la presentan. Las hembras, poseen alas y pueden volar, pero por su gran tamaño no pueden más que utilizar los vuelos para dejarse caer de rama en rama.

Presentan una voracidad fuera de lo común, incluso más que las mantis religiosas. En la foto superior está comiéndose un saltamontes que como podéis observar, intenta zafarse de la mantis a pesar de haber perdido la cabeza.

La cópula - Mantis religiosa

En el mundo de los insectos una parte muy importante es la de perpetuar la especie, por eso, llegado el momento, se inicia la fase de apareamiento de las especies.


El caso de las mantis no es una excepción y tras pasar el verano investigando y observando a estos insectos, he podido comprobar que morfológicamente, macho y hembra están especialmente diseñados para asumir sus roles en el proceso reproductivo. En el caso de la hembra, es de mayor tamaño que el macho, más corpulenta, pues aunque posee alas, no le sirven de mucho, pues su peso solo les permite realizar vuelos cortos y en caida.

Cuando llega la fase de la copulación, la hembra se vuelve especialmente voraz, aumenta la frecuencia de sus cazas y consiguientemente, su abdomen cobra gran volumen, esto es así porque una buena nutrición es la que va a asegurar a su descendencia un futuro mejor.

El macho en cambio es más pequeño, más delgado y mucho más ágil que la hembra, esto le da más oportunidades a la hora de la cópula. Su capacidad de vuelo es mucho mayor ya que su menor tamaño y su gran ligereza se lo permiten, además de que es el macho el que busca a la hembra y unas alas son ideales para ello.



La cópula dura unas horas y en este tiempo el macho se posiciona sobre la hembra y permanece así hasta que se consuma el acto.

Un hecho conocido por todos es que la hembra se come al macho al finalizar o durante el acto. He investigado este extremo, y no es siempre así, he comprobado que las mantis sólo comen cuando tienen hambre y pueden pasar varios días sin comer, puesto que están saciadas, pero cuando tienen hambre son muy voraces y en el caso de la hembra esa voracidad aumenta en el celo y si un bocado tan suculento se le presenta tan voluntariamente, no lo rechazará si está hambrienta.
En la fase del cortejo, al menos en los que he presenciado de mantis religiosa y por la posición que adopta el macho, me parece imposible que la hembra pueda capturar al macho y comérselo durante la cópula, pues he visto que la mantis religiosa solo ataca de frente. Se prepara para ello encogiendo las patas prensoras y posicionando las demás, pues las utiliza para abalanzarse sobre su presa y capturarla con sus pinzas.
Además, el macho queda muy atrás (por su menor tamaño) y muy bien fijado a la hembra, razón por la cual creo que la hembra no puede capturar al macho a menos que se caiga de su montura.
En las mantis religiosas, todas las amenazas que yo he visto hasta ahora y que provienen de sus flancos y por su retaguardia, lo que hacen es repeler la posible amenaza y posicionarse frente a ella o alejarse.
Por estos motivos, pienso que en el caso de las mantis religiosas, los dos hechos fundamentales que pueden detonar el que la hembra se coma al macho son:
- Esté hambrienta.
- El macho se acerque de frente (antes o después de la cópula). Si sucede antes, no habrá cópula, solo habrá merienda y merendado
En el caso de otras mantis esta conducta puede variar. Las hembras de Empusa, raramente se comen a los machos, y en el caso de la Spodromantis viridis, su voracidad es terrorífica y no necesariamente lanza un ataque, si la presa se le acerca mucho y no se resiste, simplemente la agarrará y empezará a comersela sin realizar ningún movimiento brusco o agresivo, además, el macho es suficientemente grande como para estar en peligro durante la cópula, al no quedar tan atrás.

31 de agosto de 2007

Traje nuevo

El domingo por la noche, sobre las once de la noche, ví que una mantis estaba preparándose para mudar para así, poder crecer.

Se había colocado boca a bajo y parecía tener como convulsiones a lo largo de todo su cuerpo.Realmente, lo que estaba haciendo era desprenderse de su antiguo exoesqueleto para así empezar el proceso de crecimiento. Las mantis religiosas, mudan más de 7 veces a lo largo de su corta vida y es todo un espectáculo poder ver todo el proceso.
En total, esta secuencia que os voy a describir a continuación, duró de 3 a 4 horas, desde que la vi en proceso de inicio de desprenderse del exoesqueto, hasta que se desplegaron completamente las alas.

Lo hacen con frecuencia de noche o antes del amanecer, pues la humedad, facilita el proceso, debido a que sin la humedad suficiente, la mantis podría sufrir malformaciones o incluso morir por el secado y endurecimiento excesivamente rápido de su cuerpo. Durante este proceso, la mantis es muy vulnerable, pues su nuevo exoesqueleto está blando y en proceso de dilatación, por este motivo, la mantis no puede huir ni defenderse de un eventual ataque.Los fotogramas, vistos de izquierda a derecha y de arriba a abajo, muestran cómo la mantis realiza este proceso:
CANON EOS-350D + CANON 100mm MACRO USM
1-En el primer fotograma, está convulsionando, principalmente el abdomen, para ablandar y desprenderse de su antiguo exoesqueleto.
2- El segundo fotograma, nos muestra cómo la mantis empieza a dilatar su cuerpo, aún dentro de su antigua coraza, para así romperla y comenzar a salir.
3- Lo primero en salir es la cabeza y las antenas, en este proceso, las patas delanteras se pliegan y quedan pegadas al cuerpo, comenzándo a salir.
4- Una vez que han salido sus patas delanteras, lo hacen las traseras, quedando suspendida con todas las patas fuera y tan sólo aguantada por el antiguo armazón, que sigue aprisionando su abdomen. Así estará un rato, hasta que sus patas hayan dilatado y se hayan endurecido lo suficiente para agarrarse y terminar de sacar el abdomen.
CANON EOS-350D + CANON 100mm MACRO USM
5- Cuando las patas traseras están operativas, se agarra a la rama y termina de sacar el abdomen, que sale un poco arrugado y encogido.
6- Para terminar de dilatar bien su abdomen y empezar a desplegar sus alas, invierte su posición, para así, quedando suspendida, terminar de dilatar su nuevo exoesqueleto, aprovechando la gravedad.
7- La mantis comienza el proceso de dilatación de sus alas, para ello, va llenando de sangre las venaciones de sus alas y de este modo van desplegandose, esta fase le lleva más de la mitad del proceso. Un secado demasiado rápido, provocaría que las alas no se formasen bien y quedarían inutilizadas.
8- La mantis ha completado casi totalmente la dilatación de sus alas y tan sólo le falta terminar de endurecer su exoesqueleto.
Este proceso es fascinante el contemplarlo, pero a las horas en que se realiza y la probabilidad de encontrar a una en pleno proceso lo hace muy difícil de presenciar, pero os animo a verlo, pues es realmente interesante.



14 de julio de 2007

El enfado de la empusa

El otro día, poniendo a una empusa para posar, esta se enfadó, y no veáis de que manera, la lucha era desigual, pero no se amilanó por ello y me lanzó unos cuantos ataques al dedo, claro que me hieron cosquillas, pero resulta curioso el genio que llegan a tener.



Lo más espectacular es la forma que adoptan para aparentar ser más grandes y amenazadoras. Abren las pinzas como si de una postura de arte marcial se tratase y las alas y elitros los despliegan hacia los lados para aparentar un cuerpo más voluminoso. además, hechan el cuerpo hacia atrás y la cabeza hacia adelante como si hiciesen una reverencia a su adversario. Esto lo acompañan con movimientos de balanceo lateral de un lado a otro, que provoca fricción en las alas produciendo un sonido un tanto peculiar. Cuando lanzan el ataque, no da tiempo a huir, pues son rapidísimas y fijan las garras de sus patas delanteras sobre el objetivo y solo tras un rato lo sueltan.


Agresivas 100 por 100, estas criaturas no en vano ostentan uno de los puestos de grandes depredadores en el mundo de los insectos.

29 de junio de 2007

Empusa pennata (hembra adulta)

Phylum: Arthropoda - Arthropodes.
Sub-Phylum: Mandibulata - Mandibulates.
Super-Clase: Hexapoda - Hexapodes.
Clase: Insecta - Insectes.
Orden: Dictyoptera - Dictyopteres.
Sub-Orden: Mantodea - Mantodes.
Familia: Empusidae - Empusides.
Genero: Empusa.
Especie: Pennata.
Nombre Vulgar: Insecto Palo, Diablotin, Diablillos.
Nombre Cientifico: Empusa Pennata.

La empusa penatta es una de las mantis más exóticas del continente europeo, su hábitat es muy característico de la zona meridional del Mediterráneo con gran presencia en zonas a poca altura respecto al nivel del mar y zonas especialmente secas y cálidas.

Su ciclo es superior al año, suelen pasar el invierno en estado de semi-ivernación durante su estado ninfal en los meses más fríos, es decir, reducen su actividad y se resguardan del frío en agujeros y bajo plantas. Con la llegada de los primeros calores reanudan su actividad y suelen ser más activas cuanto más calor hace. Son como todas las mantis, de hábitos solitarios, tan sólo se reunirán para el apareamiento.


El apareamiento tiene lugar durante el mes de junio y durante este periodo, aumentará el apetito de las hembras, que serán fáciles de encontrar en aquellas plantas donde hay mayor acumulación de insectos, pocas semanas después de las puestas, los adultos morirán para dar paso a la nueva generación.

28 de junio de 2007

Rivetina baetica

Familia: Arthropoda
Subfamilia: Mandibulata
Superclase: Hexapoda
Clase: Insecta
Orden: Dictyoptera
Suborden: Mantodea
Famila: Mantidae


Se trata de un mántido de costumbres terrestres, su hábitat son zonas poco densas en vegetación y muy áridas. son de tonalidades grises claras y oscuras. les sirve para camuflarse entre las ramas y la tierra, es difícil de encontrar.



No son muy grandes, no superando los 4cm y no poseen la capacidad de volar en estado de ninfa, como todos los mántidos, son ágiles y para huir pueden realizar pequeños saltitos que les permiten salvar obstáculos.

27 de junio de 2007

A la hora de la comida

Aunque pequeñitas, unos 3 a 4 centímetros de largo, las Spallancianas son unas voraces mantis que son capaces de ingerir de una vez insectos de su propio tamaño, es impresionante verlas comer, pues en cuestión de unos 5 minutos no dejan nada de su presa.


En este caso, le ofrecí a la ameles un saltamontes casi de su tamaño, el cual, tras catarlo lo agarró firmemente con sus fuertes y recias garras y comenzó su festín.


Esta especie practica el canibalismo y la hembra suele comerse al macho durante la cópula, se dice que la capacidad reproductora del macho la puede culminar aún sin cabeza, pues es por donde comienza la hembra su particular festín. También comentan los entendidos que este ritual es importante para la fertilización y la calidad de la puesta que la hembra realizará poco después de la cópula



Despues de tan opíparo festín, la ameles sólo dejó las partes duras de las patas del saltamontes y se quedó tan agusto...

29 de mayo de 2007

Ameles spallanciana

Este mántido, pequeño y rechoncho, es un voraz y ágil depredador, casi comparable a la mantis religiosa, con la que comparte el hábito de la hembra de devorar al macho después de la cópula.
Son muy ágiles, no cuentan con alas desarrolladas y se desplazan entre las ramas dando saltitos. resultan difíciles de ver, pues su tamaño, no muy grande y su hábito de residir entre la maleza las hace prácticamente invisibles.
Detalle de las patas delanteras, prensiles muy desarrolladas.

4 de abril de 2007

Mantis religiosa


Reino: Animalia
Filo: Arthropoda
Clase: Insecta
Orden: Mantodea
Familia: Mantidae
Género: Mantis
Especie: M. religiosa
La mantis religiosa es un insecto que puede alcanzar en el estado adulto unos 9cm las hembras y hasta 7 cm los machos. Son grandes depredadores y muy agresivos. No son de hábitos sociales, ya desde pequeñas, cuando salen de las ootecas, se dispersan y hacen su vida por separado. No se relacionarán con ninguna otra mantis hasta el acto sexual, salvo que se encuentren casualmente, circunstancia que puede llevar a una encarnizada lucha hasta la muerte de una de ellas.

Ejemplar Joven que todavía no tiene las alas.


Los ojos de las mantis: Tienen 2 ojos compuestos de un amplio rango visual, son capaces de ver sin mover la cabeza casi los 360º, pueden ver hasta por detrás de ellas sin volver la cabeza. Por otro lado también poseen 3 ojos simples llamados ocelos. La disposición de sus ojos, le permiten una visión perfecta y percepción de la profundidad, algo que es vital para la capacidad depredadora



El aseo: Las mantis, siempre que puede, se asea y limpia las patas con su órgano bucal. Realiza minuciosas limpiezas de cada una de sus patas así como de las pinzas, esto le permite que el agarre a las superficies sea mejor.

29 de marzo de 2007

Sphodromantis viridis

Son insectos de una voracidad espectacular, llegando a ser capaces de atacar a individuos de su propia especie y de tamaño similar e incluso superior a ellas, son capaces de capturar incluso pequeños reptiles. Para certificar su elevada agresividad, la hembra, en la mayoría de los casos, devoran al macho después de la cópula siempre que pueden, se dice que esto mejora la fertilidad de la hembra



Morfológicamente, son alargadas, tienen un tórax y abdomen alargados, los adultos presentan alas, que pueden utilizar para vuelos cortos, sus colores son marrones o grises pardos y verdes, que le sirven para camuflarse y mimetizarse en su entorno. Las hembras son mayores en tamaño que los machos. Para convertirse en adultas tienen que realizar el proceso de la muda 6 veces, para ello se colocan en suspensión hacia abajo y saliendo por la parte anterior de la vieja cutícula se desprenden de su antigua muda.

En la época de apareamiento es el único momento en la que los machos y hembras se reúnen, motivado por que la hembra, cuando alcanza la madurez sexual, emite feromonas que atraen al macho. En esta época las hembras se vuelven muy agresivas y en el acto de apareamiento o justamente después no dudan en comerse al macho siempre que pueden. Cada hembra puede ser fecundada por más de un macho. El acto de copulación es de aproximadamente 2 horas. Tras la cópula, pone sus huevos en capsulas llamadas ootecas que fija a ramas, troncos o incluso piedras. La espuma que recubre los huevos, se endurece pronto, lo que permite proteger los huevos hasta que se abren. Los huevos eclosionan entre los meses de marzo y abril, inmediatamente después se dispersan ya que no desarrollan un modo de vida social y realizan su primera muda.

Fuente: Propia

28 de marzo de 2007

Empusa pennata

Es un mántido bastante exótico, es la más bella de las mantis europeas. Es habitual en zonas áridas y secas de clima cálido. Su ciclo vital es un tanto extraño, pues al contrario que la mayoría de los de su especie, tiene un ciclo de crecimiento lento, las ootecas eclosionan durante el mes de junio y pasan en verano en su fase de ninfa.
Con la llegada del otoño y el invierno, se esconden entre las plantas, bajo piedras o cualquier sitio en las que puedan resguardarse del frio, reducen drásticamente su actividad y su alimentación, con la llegada de la primavera, salen de sus escondites y reanudan progresivamente su actividad, a finales de la primavera alcanzan el estado adulto, fase en la cual se aparean y semanas mas tarde mueren, siendo posible que lleguen hasta finales de septiembre. Respecto a su aspecto, dan la sensación de ser un insecto frágil y delicado, elegante en sus formas y movimientos, está perfectamente mimetizada en su medio, convirtiendoles en unos temibles y certeros depredadores. Los colores suelen ser marrones, pardos y pueden llegar a ser verdes, aunque no es muy frecuente. No es tan agresiva y voraz como su pariente próximo la mantis religiosa. Otro rasgo característico de estos insectos es que no es habitual que la hembra se coma al macho despues de la cópula.

Su tamaño alcanza los 7 u 8 centímetros y en estado adulto desarrollan unas alas útiles, las hembras presentan mayor dificultad para el vuelo que los machos. Entre sexos, presentan dimorfismo, siendo el macho más pequeño y presentando unas antenas con forma de plumas.